Federico Young es uno de los anunciados responsables de agencias con las que Mauricio Macri piensa manejar la Ciudad. Página 12, es decir, el kirchnerismo, o lo que es lo mismo el estado, está en campaña abierta contra el jefe de gobierno electo de Buenos Aires y hoy se lanza contra Young.

Macrí haría bien en notificarse de que será objeto de las mismas maniobras de prensa por parte de esta izquierda rentística que padecieron otros porque si le pasa como a los que se enteraron tarde puede seguir la misma suerte. Fíjense la manipulación de los lectores en la nota. Young participó de un seminario sobre “Igualdad ante la Ley Juicio y castigo a los terroristas de los años ’70” Página 12 presenta la noticia como un acto para “condenar la reapertura de los juicios a los represores procesados por delitos de lesa humanidad y reivindicar la dictadura”, como la promoción de la violación de los derechos humanos, cuando la ponencia de Young, según la cuentan ellos mismos, es en pro de los derechos humanos y para juzgar las acciones terroristas llevadas a cabo por ocupantes del estado actuales.

El panfleto incluye darle a Cecilia Pando el lugar de “lobbista castrense”, lo que implica asignarle un papel que es evidente que no tiene, pero al convertirla en cuco no hace más que demostrar la intención obvia del diario. Lobbista podría decirse que es Página 12, con una tirada ínfima y suculentos ingresos de dineros públicos, es una empresa hecha para asustar y presionar y lo peor de todo es que hasta está perdiendo la compostura. Lo peor que podría pasar sería que de verdad asuste en lugar de hacer reír.

El reconocimiento de la política del gobierno de protección a ese movimiento terrorista, y por tanto la responsabilidad del estado argentino en la promoción y ocultamiento del terrorismo está en el tratamiento de la presentación de Young como “antisistema”.