Al rededor del poder kirchnerista hay un grupo de “artistas” cuyo público en general son los políticos de turno. No se pierden la oportunidad de ser oficialistas y saben como nade que eso es un negocio. Recuerden la campaña electoral de “Daniel” que es Filmus.

Bien, la cosa no es gratuita y tampoco es ninguna bicoca. Y son todos zurdos bolivarianos.

Un video grabado por uno de los guerrilleros de las FARC registró el momento previo del rescate de Ingrid Betancourt y otros secuestrados por parte de las Fuerzas Armadas de Colombia. Fue mostrado por la televisión colombiana.

vía noticias24.com

Cavallo es una persona inteligente y con una experiencia en funciones públicas difícil de igualar. Con su óptica particular está lleno de información interesante y en los últimos días ha estado opinando en su blog sobre la crisis financiera, siempre dando por dado el sistema financiero tal cuál es, custodiado por el pulmotor orwelliano de los Bancos Centrales. 

Un lector le sugirió ver el documental que colgué en el blog hace unos días sobre la historia y el modo de funcionamiento de la Reserva Federal, que es válido para todos los bancos centrales. Le respondió con una respuesta de “temor al resultado” y una simplificación absurda: 

emilio

que tal Dr. Cavallo, me preguntaba si vio la pelicula “Zeitgeist”? de cualquier manera le dejo un enlace a ella, me gustaria conocer su opinion, sobre lo que opinan de la FED y demas, le dejo un gran saludo, excelente blog!

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Domingo Cavallo responde:
October 17th, 2008 a las 9:39 am 

Emilio, ya la ví. Me la envió otro visitante al sitio. Si navegas encontrarás mi opinión. En síntesis me parece que el mensaje dela película es el sumum de la teoría conspirativa: sostiene que Jesucristo, el terrorismo y el Dólar son inventos de los poderosos para sojuzgar a la humanidad.

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15|Oct|2008| 9:21 pm

Más adelante otro lector le sugiere oír el reportaje que le hice el viernes a Huerta de Soto y la respuesta de Cavallo es huír de la respuesta así:

JUAN CARLOS

Una optica distinta al keynesianismo culpable de esta “burbuja”, muy bien explicado.http://josebenegas.com/2008/10/17/hoy-entreviste-a-jesus-huerta-de-soto/ o su link directo en
http://josebenegas.posterous.com/jesus-huerta-de-soto-estuvo-en

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Domingo Cavallo responde:
October 18th, 2008 a las 10:10 pm

En mi contestación a Emilio encontrará mi opinión sobre esta óptica.

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JUAN CARLOS responde:
October 19th, 2008 a las 1:50 am

Simplificando mucho, la burbuja se produce porque el sistema de encaje fraccionario “crea” dinero sin respaldo.
En otro comentario usted estuvo de acuerdo en que el credito debe originarse con ahorro y no con emisión monetaria.
En aquellos tiempos los bancarios “prestaban” dinero propio y no “creado” como hoy, y estoy de acuerdo con aquellas corrientes que disminuyan lo mas posible la intervención de un “iluminado” que ocupe transitoriamente el sillón de los bancos centrales.
Muchas gracias

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18|Oct|2008| 10:59 am

Juan Carlos como se ve insiste, pero Cavallo todavía no dijo nada al respecto.

El cuestionamiento del sistema y la explicación general de cómo se producen estos cataclismos generales está fuera siquiera de la consideración de Cavallo, con el mismo grado de ceguera que exhibe Krugman y su respuesta pretende ser ingeniosa pero es una verdadera evasión de los problemas que se le señalan.

Huerta de Soto no expone ninguna teoría conspirativa (si película, pero cuál es el caso de responder a uno con la otra? Un disparate) sino que explica la teoría austríaca sobre los ciclos económicos y la responsabilidad del sistema de reserva fraccionaria que requiera luego un prestamista de última instancia. La respuesta de Cavallo a este lector es absurda. O a lo mejor el ex ministro no se anima a cuestionar al sistema, porque no creo que no entienda lo que le dice Huerta de Soto y su lector le resume.

¿Me pregunto si Cavallo aceptaría debatir con Huerta de Soto? Yo podría organizarlo.

Vaya, no para con las sorpresas; Paul Krugman el premio Nobel de economía de este mundo generoso, nos regala hoy estas geniales afirmaciones:

1. ¿Qué tienen los mercados financieros? ¿Un problema de falta de realidad en sus activos? No, una enfermedad mental; son “maníacos depresivos”. Están locos, ya no se necesita economistas sino psiquiátras. Como diría Szasz, nunca mejor confirmado en sus ideas que con Krugman, en el invento de la locura se deposita lo que no se entiende o lo que no se acepta.

2. Criticar a los gastos del gobierno o hablar de responsabilidad fiscal es producto de la moda.

3. La moda es un prejuicio.

4. Las crisis maníaco-depresivas, dice el brujo, se contagian. No se sabe si por contacto o por qué razón, el hechicero no aclara. Algunos piensan que viniendo del mercado financiero hacia la economía real podría ocurrir por vía sexual.

5. El mismo remedio, (habla de prescripción médica) plata del sector público, es lo que necesita la economía real (así que hay que “reprimir” los deseos de no tirar plata). Parece que no hay que contabilizar los cientos de miles de millones ya puestos para la economía irreal, y tampoco entendemos ahora que descubrimos que Krugman no creía que la economía real se viera afectada, por que consideraba indispensable salvar a la irreal ¿Se llama eso izquierda o negocios privados (reales)?

6. Qué pasa con la gran dosis de despilfarro, no solo los setecientos mil gastado en salvar a los irreales, sino la acumulación de gasto público esencialmente militar y el gigantesco déficit fiscal del presidente Bush. ¿Qué pasa que no ha curado a los norteamericanos de su enfermedad mental?

7. ¿En qué quedó la preocupación de que la clase media no pague las pérdidas de los señores ricos?

8. El brujo descubrió esta semana algunos datos de recesión en los Estados Unidos. El es el desprejuiciado y no gasta una palabra en descubrir cómo fue que pasó con enorme gasto público, gigantesco desorden presupuestario y bajísima tasa de interés; es decir, un paraíso keynesiano. Y ellos son los científicos.

9. La última recesión norteamericana tuvo que ver con la burbuja tecnológica. El desempleo, nos dice el genio Krugman, bajó después de mucho tiempo de reducir la tasa de interés. Después vino la burbuja inmobiliaria, pero ¿creen ustedes que eso fue por la baja de la tasa de interés? No, por favor, fue por Alan Greenspan. Así lo dice este hombre, y cómo es genio se lo creemos:

“A pesar de las reiteradas reducciones de la tasa de interés, el índice de desempleo siguió en ascenso; pasaron más de dos años antes de que el panorama laboral empezara a mejorar. Y cuando finalmente se produjo una recuperación convincente, se debió tan sólo al hecho de que Alan Greenspan había conseguido reemplazar la burbuja tecnológica por una burbuja inmobiliaria”

10. La tasa bajó, medida que le encanta, pero el que reemplazó una burbuja por otra no fue esa tasa trucha sino Greenspan. Eso si, a pesar de que Greenspan no está más, don Bernanke no puede hacer mucho porque por ahí se produce otra burbuja en otro lado ¿Cómo podrá ser esto si Greenspan no está? ¿No será hora de devolver el Nobel y reconocer que sus recomendadas bajas de tasas de interés provocaron esto?

11. Ah, y no se olviden de votar por Obama que con un poco de suerte va a gastar tanto como Bush.

¿Y si le mandamos a Aldo Ferrer?

Entrevisté a Jesús Huerta de Soto hoy y nadie mejor que él puede explicar el origen de esta crisis financiera que los economistas brujos atribuyen al “capitalismo”. Aqui la grabación.

La materia en la que es experto Giovanni Sartori no es le economía sino la ciencia política, hoy le dice a los economistas (a la mayoría de ellos, no ha escuchado a los austríacos): no me vengan con el cuento de que no pudieron prever la crisis. El tono de su comentario es el del que está cansado del verso del sistema financiero.

Aunque no es preciso en las soluciones porque mezcla regulaciones de negocios limpios con la autorización que tienen los sistemas financieros asociados a los gobiernos de estafar (no me canso de recomendar para entender esto el libro de Huerta de Soto publicado en su página) desde fuera de la “ciencia económica” (más vale ponerla así en el estado de brujería matemática en el que se encuentra) tiene una visión más completa del problema porque en su campo de acción la base filosófica juega un papel, mientras que para los brujos de los números un asalto generalizado a la población puede cubrirse bajo una palabra que lo haga aparecer como instrumental: devaluación. A estas cosas se ha llegado autorizando a los bancos, no ahora sino hace muchas décadas, a prestar dinero que no tienen a cambio de un interés, producir inconsistencias económicas a las que han llamado “ciclos” para que parezca que ocurren por alguna fuerza metafísica (Sartori se volvería austríaco con una sóla leída de cómo ocurrió esto) y después explicar que tal situación es espontánea y necesita corrección por parte de los médicos brujos.

Claro que hay más estafadores en el sistema financiero que operadores honestos como dice el autor. A veces es difícil definir esto último en un contexto de una ausencia de transparencia asombrosa. Cuando el 2001 muchos argentinos estaban tratando de huir una vez más de sus gobiernos, sus operadores en el mercado norteamericano (“on shore”, lejos de los “paraísos fiscales”) le enchufaban sin que supieran acciones de compañías argentinas, es decir los devolvían a casa y andá a hacerles un juicio sin una fortuna que te respalde.

Desde esa posición, fuera del club de los economistas que tratan de hacer complejo lo que es simple, Sartori puede dar en el clavo al decir que no es parte de las reglas de ningún mercado que se pueda vender metal amarillo por oro. Eso no se soluciona con regulaciones, sino quitando las regulaciones que permiten estafar, en las que los gobiernos son socios de los bancos y dejar de llamar a la estafa “problema económico” porque no lo es. Porque no se le puede llamar regulación a la ley penal que protege al propietario de sus asaltantes. La idea de regulación tiene que ver con limitar las libertades por pensar que son perjudiciales (o porque conviene decir que lo son) y nadie tiene la libertad de vender metal amarillo por oro. Aunque defender esto cambiando las palabras te lleve a ganar el Premio Nobel.

El economista estrella de los Nobel Paul Krugman proponía en marzo llevar la tasa de interés por debajo de cero para salir de la burbuja inmobiliaria. Esta si que era una solución burbujeante.

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